Algún día

15 de noviembre de 2009 • 3 comentarios

Últimamente estoy metido en una cruzada por eliminar, por el método más inmediato, esa plantilla de frase que todos usamos a menudo: «Algún día voy a…»

Piano

Siempre me he dicho que algún día aprenderia a tocar el piano. Los que me conocen bien me habrán oído decirlo en infinidad de ocasiones. Es el tipo de idea que está ahí, en el fondo, esperando que uno haga algo al respecto. Las respuestas siempre son vagas: estaría bien, en cuanto tenga tiempo, lo malo es que tardaré años, no tengo espacio para el piano, soy demasiado viejo para aprender, y así. Lo curioso del asunto es que nos guardamos esas auto-promesas porque eso nos permite mantener esa sensación de que no lo hacemos porque no podemos (la falta de tiempo suele ser la excusa estándar) y con eso mantenemos nuestra autoestima intacta.

Hace unas semanas sentí la obligación de concretar ese día. Me compré un Korg M3 (una workstation con teclado de piano: ochenta y ocho teclas contrapesadas), una docena de libros en Amazon y los diez DVD con las charlas del instituto Taubman sobre técnica pianística. La decisión firme de aprender a tocar el piano no la vendían en Amazon (cachis), de manera que he tenido que fabricármela yo mismo, con mi mecanismo.

Me he dejado un pastizal, es cierto, pero curiosamente no tengo esa ligera sensación de culpa que me queda a menudo, como un poso, después de una compra grande. Curioso. ¿Será porque hay una parte de mí que opina que ya era hora?

Continúa »